Cada vez son más los argentinos que deciden irse del país, con motivo de las reiteradas crisis económicas, buscando nuevos horizones y posibilidades.
Esta búsqueda, emocionante al principio, está llena de desafíos y piedras en el camino que impactan en la salud mental de quienes emprenden este viaje:
- estrés por el cambio,
- ansiedad frente al dominio del idioma,
- problemas de adaptación,
- dificultad para encontrar un empleo,
- dificultad para establecer relaciones,
- sentir culpa y nostalgia.
Hablar con un profesional especializado y con experiencia propia en este camino puede ser de beneficio.
No sólo yo misma he experimentado la lucha que significa ser expatriado, sino que he acompañado a muchas personas en este proyecto.
Desde este enfoque, decidí ofrecer un servicio de asesoría u acompañamiento para quienes esten fuera de argentina, facilitandoles la posibilidad de tener acceso a una terapia que respete su idioma, costumbres y cultura.
Teniendo en cuenta que mis pacientes, me recomendaban a amigos que estaban en el exterior, lejos de Argentina, decidí implementar este servicio para para poder escucharles y ayudarles a pensar en si mismo.
