- “La terapia psicológica es para locos”:
El término “locos” no es una categoría clínica como tal, y los motivos de consulta van mucho más allá de los trastornos mentales. Las personas pueden necesitar la ayuda profesional para otros tipos de malestar y necesidades que surgen en nuestra vida cotidiana y relaciones.
- “Yo puedo solo, ir al psicólogo significaría que no puedo con las cosas”:
Ir a terapia no es signo de debilidad ni de no poder resolver los conflictos por si mismo, ya que el trabajo del paciente es fundamental en el proceso terapéutico. El psicólogo solo está para brindar apoyo, guía y herramientas que faciliten la resolución o cambio deseado.
- “La terapia psicológica consiste solo en ir a hablar con alguien”:
En realidad es mucho más que eso, implica involucrarse en el proceso realizando actividades, yendo mucho más allá de expresar como se siente uno.
- “No tengo tiempo”:
Si bien es cierto que el proceso lleva tiempo y esfuerzo, encontrar el tiempo para dedicarlo a aquello que nos hace sentir mal, es el primer paso para comenzar a cuidarse y sentirse mejor.
Muchas veces no somos conscientes de las dificultades que afrontamos en la vida cotidiana y de nuestra manera de gestionarlas, el estigma del trastorno mental dificulta el aceptar el dolor emocional y la necesidad de su cuidado y atención, pero es importante buscar ayuda profesional en ciertas circunstancias de la vida en la que sentimos que ese malestar afecta nuestra vida cotidiana y las relaciones con los demás.
