Muchas veces una mala gestión y comunicación de nuestras emociones genera conflictos y problemas de comunicación en la pareja, es por eso que es importante, por un lado, aprender a reconocer nuestras propias emociones, identificar lo que estamos sintiendo (estoy asustada, estoy enfadada, estoy triste, etc.)
¿Cómo lo hacemos? A través de la autoobservación y la atención dirigida hacia nosotros mismos, explorando esas sensaciones de malestar que estamos sintiendo para después valorar que podemos hacer con relación a nuestra pareja.
Es decir, se trata de reconocer lo que nos está pasando por dentro para luego buscar la manera de gestionarlo y solucionarlo sin caer en echarle la culpa a la otra persona.
La realidad es que los demás no son responsables de como nos sentimos, por lo que al momento de comunicar nuestros sentimientos debemos hablar de nosotros mismos y no de lo que nuestra pareja nos haya hecho. Tenemos derecho a sentir lo que sentimos y comunicarlo, pero sin responsabilizar al otro.
Si alguien está bien consigo mismo podrá gestionar lo que le pase desde un lugar de mayor serenidad, y es importante aclarar que estar bien consigo mismo no significa estar bien siempre, sino saber estar y aceptar todas las emociones, aún aquellas que puedan parecernos menos agradables. Es estar bien, incluso cuando nos sentimos mal, aunque parezca contradictorio, de lo que se trata es de aceptar lo que estamos sintiendo, tal como es, y así evitaremos reaccionar con mayor intensidad, lo que puede aumentar el conflicto.
Es decir, que la comunicación y la regulación de las emociones pasaría primero por saber qué nos pasa, luego aprender a gestionarlo y a continuación expresarlo si los consideramos adecuado y útil. Muchas veces nos pasará que luego de identificar lo que nos pasa y no reaccionar intensamente a eso, podremos ver la situación de otra manera.
Estrategias para comunicar las emociones de manera saludable:
- Definir concretamente la emoción que estamos sintiendo: enfadada, frustrada, triste, en lugar de usar definiciones más genéricas como decir “estoy mal”
- Expresarlo en primera persona: “Yo me siento…” en lugar de “Tú me haces sentir…”
- Expresar el hecho que nos ha hecho sentir así, sin juzgar las intenciones: “Cuando te hablo y no me contestas…”
- Hacer una petición concreta de lo que necesitamos que cambie la otra persona: “¿Me puedes responder a lo que te he preguntado?”
- Cuidar nuestra comunicación no verbal, el tono, la expresión del rostro, los gestos, etc.
