Psicóloga Holística
Terapia Online
Ansiedad
La ansiedad está muy relacionada con el estrés y consiste en un estado emocional desagradable que conlleva cambios cognitivos, fisiológicos y conductuales.
Provoca un sentimiento de miedo, temor e inquietud que puede causar sudoración, palpitaciones e inquietud.
Puede ser una reacción normal al estrés o constituir un trastorno, en cuyo caso la ansiedad no desaparece y puede empeorar con el tiempo, interfiriendo en las actividades diarias.
Sus síntomas principales son:
- Pensamientos o creencias difíciles de controlar que generan una sensación de inquietud, afectando a la realización de las actividades diarias
- Palpitaciones, mareos, falta de aire
- Cambios en el comportamiento, como evitar realizar actividades cotidianas que se solían hacer.
El tratamiento tiene como objetivo poder enseñar diferentes formas de pensar y comportarse, ayudando a modificar la manera de reaccionar ante las cosas que causan la ansiedad.
Gestión emocional
Las emociones son estados afectivos que generamos frente a las situaciones que vivimos y la interpretación que hacemos de las mismas y desencadenan comportamientos.
Nos ayudan a tomar decisiones y adaptarnos a la realidad, teniendo una función adaptativa importante.
Cada uno experimenta las emociones de una manera personal y única, dependiendo, de la situación, las expectativas, experiencias previas y la propia capacidad de gestión emocional.
Es por todo esto que es de fundamental importancia el poder fomentar habilidades que permitan expresar de manera equilibrada y asertiva nuestras emociones, entender las de los demás, adoptando una actitud empática y tolerar situaciones de presión y/o frustración, utilizando todo esto para guiar nuestra forma de pensar y comportarnos.
Estrés
Los síntomas de estrés pueden afectar el cuerpo, pensamientos, sentimientos, y conductas.
El estrés que no se controla puede ocasionar muchos problemas de salud como dolores de cabeza, tensión muscular, problemas para dormir, fatiga, falta de concentración, problemas digestivos, presión arterial alta, problemas alimentarios, enfermedades cardíacas, etc.
Es importante buscar ayuda cuando el nivel de estrés es muy alto y no se puede controlar o las medidas que se toman para hacerlo no son suficientes (como puede ser hacer ejercicio, meditar, etc.)
