Actualmente se define la salud de una persona como “un estado de completo bienestar en lo físico, mental y social”, por lo tanto, al hablar de salud no hablamos solo de lo físico sino también del equilibrio entre las distintas variables.
En el origen de muchas enfermedades hay un componente mental y/o emocional como factor causante o que influye en su evolución, ya que el cuerpo responde a la manera en que pensamos y nos sentimos.
Las enfermedades muchas veces están conectadas con nuestras emociones, ya que el cuerpo termina manifestando lo que no hemos podido expresar, atender y/o aceptar.
Y también con nuestros pensamientos que tienen una gran influencia en el cuerpo, por lo que podemos usarlos para curarnos o para enfermarnos. Muchas veces no somos conscientes de nuestro diálogo interno y eso repercute en nuestra salud física.
Nuestro estado emocional puede debilitar nuestro sistema inmunitario, siendo más propensos a enfermar, y a su vez cuando estamos estresados, ansiosos, enojados…no cuidamos de nuestra salud como deberíamos, ya que no sentimos ganas de hacer ejercicio, comer saludablemente y/o abusamos del alcohol, el tabaco…
A su vez el aparato digestivo se ve muy afectado por la ansiedad, la depresión, el miedo, como así también el estrés puede desencadenar o agravar otras patologías como la diabetes, la hipertensión, la migraña y/o las enfermedades cardiovasculares.
Pero lo realmente importante de destacar es que, así como nuestros pensamientos y emociones pueden enfermarnos, tienen la misma capacidad de ayudarnos a sanar.
Por lo tanto, cuando padecemos un dolor o una enfermedad, más allá del tratamiento médico que sigamos es importante realizar también un abordaje de estas otras áreas ya que eso ayudara en gran medida a una evolución más favorable.
Los síntomas tienen una función y lo que es importante preguntarse es el para qué de ese síntoma y no tanto el por qué, la enfermedad quiere hacer algo por nosotros y la tarea es descubrir de qué se trata.
Algunas ideas para cuidarnos y controlar el efecto de los pensamientos y las emociones en nuestra salud física son:
- Tener momentos de relajación en los que podamos conectar con nuestras emociones para identificar lo que estamos sintiendo
- Expresar nuestras emociones de manera asertiva, explicando a los que nos rodean como nos sentimos y lo que necesitamos
- Aceptar las emociones y/o situaciones que nos resultan más desagradables sin intentar evadirlas. Reconocerlas y aceptar que en ese momento están allí, sin entrar en lucha con ellas, ya que el malestar aumentará en cuanto más resistencia pongamos
- Ser conscientes de nuestros pensamientos y de nuestro diálogo interno para poder detenerlos cuando sean negativos y nos hagan sentir mal
- Meditar, ya que nos ayudará a conectar con nuestro cuerpo, las emociones, los pensamientos…y de esta manera reducir el estrés, el dolor, la ansiedad y mejorar nuestro descanso
- Vivir el presente, de esa manera nos conectamos con lo que sucede aquí y ahora, y así evitamos quedar atrapados en emociones o sentimientos vinculados con lo pasado y entrar en preocupaciones anticipatorias por lo que pueda suceder en el futuro
- Hacer ejercicio contribuye tanto a nuestra salud física como a la salud mental, ya que nos permite desconectar de las preocupaciones, y conectar con nuestro cuerpo
- Pasar tiempo con otras personas ya que necesitamos conexiones positivas con otras personas para sentirnos bien
